Sin retorno
Me encuentro en un punto sin retorno.
"Vaya estupidez" me diría un optimista ya que para ellos todo tiene solución.
No lo sé, no estoy tan segura de poder alcanzar mis objetivos. Me sucede a ratos sentirme así, fracasada.
Y es un bajón.
Un bajón escalonado donde:
Los títulos definen quien eres.
Llorar no sirve de nada más que para hacer el ridículo.
Sin plata no se puede hacer nada, y dios mío, es horrible estar sin plata.
Y la juventud dura un suspiro, la adultez llega de imprevisto y uno no sabe qué hacer con ella, porque todavía uno se cree pendejo y todo es una torre de responsabilidades qué cumplir pero nadie te enseña como.
Nadie te enseña a ser madre por ejemplo.
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